El
derecho a la expresión y asociación es un
derecho fundamental garantizado a todo ciudadanos, tanto
por la primera enmienda de la Constitutción de los
Estados Unidos como por la Carta de Derecho de la Constitución
del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. La ACLU ha trabajado
arduamente para preservar este derecho fundamental desde
su comienzo organizativo en 1920.